Belleza, Nutricion, Salud

Epigenética. Tú eliges tu camino genético.

¡Hola!

Gracias por venir a leerme

La epigenética es interesantísima, explica la interacción entre los genes y el medio ambiente, su descubrimiento “bastante” reciente cambia lo conocido sobre la genética que yo estudié y aporta increíbles e infinitas aplicaciones para la salud y la belleza, muchas en plena efervescencia, con casi todo por descubrir.

Intentaré contar de qué va pero de un modo muy coloquial, no es tan simple.

Tengo que daros una buena noticia:

Tú eliges tu destino más de lo que pensabas, tú eliges tu camino genético y tú tienes mucho que decir sobre como vas a envejecer, es más, también tienes una responsabilidad, porque de tí depende en parte la genética de tus hijos y nietos. (Pero de un modo distinto y complementario al que clásicamente suponías).

El ambiente y las circunstancias te moldean realmente.

Además ¡hay esperanza!

Los cambios epigenéticos son teóricamente reversibles, por lo que estás a tiempo de mejorar.

Hasta los de letras o arte, os acordaréis del colegio que cada célula de cada ser vivo tiene un núcleo en el que se encuentra el material genético, éste se va replicando y expresa una serie de características en cada animal o vegetal y dentro de ellos, expresa cosas diferentes en cada parte de ese ser vivo.

Pero el ADN tiene (simplificando) dos dimensiones, la genética y la epigenética.

La genética corresponde a toda esa información contenida en el ADN, la estructura genética de raíz. La biblioteca con toda la información.

Sobre esta estructura hay otra que es la epigenética y es la que hace que se expresen unos genes y otros no, que se expresen en mayor o menor proporción, que se activen o dejen de expresarse.

Es una capa que se modifica con el ambiente, el entorno, las interacciones que vamos recibiendo en nuestra vida y en parte las que tuvieron nuestros padres y abuelos, pero sin afectar a la estructura (al genoma). La epigénica heredada proviene tanto de la madre como del padre.

Es un sistema de interruptores; de puertas que se abren o cierran para poder expresar el material genético de un modo determinado.

Esto quiere decir que no solamente importa qué genes tenemos, sino cómo vivimos para que se expresen o no, para que se expresen en mayor o menor medida o para que comiencen a expresarse o dejen de hacerlo. Y eso pasará sin que se modifique el material genético de base (el genoma). los cambios epigenéticos pueden transmitirse por una o dos generaciones, luego se eliminan.

Por ejemplo (casos reales estudiados por la ciencia): dos gemelos tienen el mismo ADN: uno lleva una vida sanísima y otro lo contrario.

Conforme envejecen , aún teniendo el mismo genoma uno va a desarrollar unas enfermedades crónicas determinadas y el otro no, y van a envejecer de modos muy diferentes. Esto no depende de si tienen “mejores o peores genes” (de su genoma) que es idéntico, sino de su epigenoma que lo han moldeado cada uno a lo largo de su vida.

Valorad pues, que: La forma de envejecer se estima que depende en un 30% de vuestros genes, y en un 70 % de: factores ambientales, de vuestro estilo de vida y del estrés.

Entended la importancia de esta afirmación: Un mal estilo de vida y un entorno ambiental perjudicial no sólo os perjudica per se, (daña vuestro hígado o pulmones, etc de un modo “agudo” o directo)… sino que también CAMBIA LA EXPRESIÓN DE VUESTROS GENES.

Y en positivo: Un buen estilo de vida, manejar el estrés e intentar mantener un buen entorno ambiental puede MEJORAR LA EXPRESIÓN DE VUESTROS GENES, literalmente sacará lo mejor de vosotros mismos. Se van a expresar lo genes mejores y se apagarán los malos o no aflorarán posibles expresiones genéticas negativas. Viviréis mejor y más tiempo de un modo saludable.

Con este pedazo de descubrimiento aún en pañales, los científicos se han lanzado a buscar una nueva generación de fármacos que puedan activar o desactivar los mecanismos epigenéticos, y también se están buscando los elementos favorecedores y perjudiciales del epigenoma a nivel general (para todos los humanos)… y también a nivel particular.

En un futuro no tan lejano, conociendo la génetica y epigenética de cada ser, se podrá diseñar un plan para optimizar los aspectos concretos que sean más importantes para mejorar el potencial epigenético individual y evitar que se expresen los factores de riesgo específicos de esa persona.

Os adelanto que esto no es tan simple, la genética es complejísima y las actuaciones sobre los genes también.

Hay una consideración muy importante que hacer: una parte de los cambios epigenéticos que van a determinar nuestra vida suceden en el embarazo y los primeros meses de vida.

Para los que estáis leyéndolo ya es tarde, pero no para vuestros hijos… y reitero que podéis promover muchos cambios epigenéticos para el resto de vuestra existencia.

Ahora es cuando os empezaré a explicar la parte práctica que posiblemente en un año o algo más se quedará obsoleta (afortunadamente), por el progreso que seguro va a tener la epigenética.

Hasta hoy se conocen tres mecanismos de cambios epigenéticos, y se están descubriendo y estudiando los medicamentos, los alimentos, los activos cosméticos, los factores ambientales, los mecanismos químicos que podemos usar para optimizar nuestro epigenoma y combatir enfermedades.

Si sabíais que cuidarse y tener buenos hábitos de vida ayudaba a estar mejor por muchos factores, ya conocéis otro motivo de peso para reforzar la importancia de llevar una vida saludable; su faceta sobre vuestros genes o mejor dicho, sobre la expresión de vuestros genes.

Elementos ambientales chungos

Los elementos nocivos que debemos evitar o de los que protegernos porque conducen a lo largo de los años a modificaciones en el epigenoma si nos exponemos frecuentemente a ellos, son:

  • La radiación UV del sol
  • La exposición (inhalación) e ingesta de metales pesados: Arsénico (As), Cadmio (Cd), Cobalto (Co), Cromo (Cr),Cobre (Cu), Mercurio (Hg), Níquel (Ni), Plomo (Pb), Estaño (Sn) y Cinc (Zn). 
  • Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (provienen básicamente del petróleo) : Antraceno, naftaleno fenantreno, benzo pireno
  • El puto humo del tabaco (perdón).
  • Óxidos de nitrogeno: Monóxido de nitrógeno, dióxido de nitrógeno,etc. Que se forman por la combustión y cubren de nubes tóxicas nuestras ciudades. (smog)
  • Compuestos volátiles (COV) provenientes del humo de los combustibles, los disolventes de las pinturas, etc. (Benceno, tolueno, acetona, tetracloroetileno…)
  • Materia particulada (gotitas o materia suspendida en el aire, generada por la combustión).

Nada que no supierais que es nocivo, pero en concreto, estos factores modifican nuestro epigenoma negativamente.

Procurad:

  • Evitar la exposición a estas sustancias (radiaciones, alimentos y el aire).
  • Contrarrestar activamente los efectos de la exposición.

Si vivís en una ciudad intentad contribuir para no incrementar la contaminación, frecuentar el contacto con la naturaleza y protegeros del sol, no practiquéis deporte en zonas con alta polución y evitad los contaminantes en la medida posible.

Aquí tenéis un argumento más a favor de los alimentos cultivados en un ambiente natural, sin pesticidas y lejos de zonas industriales (a propósito no menciono que sean ecológicos), porque pueden no tener el “sello” y también ser saludables.

Existen alimentos y suplementos que ayudan al organismo a luchar contra la acumulación de estos tóxicos: (Brócoli, chlorella, cilantro, espirulina, perejil, remolacha, cúrcuma, ajo, apio, la clorofila de los vegetales verdes frescos…)

Y ya sabéis un motivo más para no fumar y para usar crema protectora frente al sol y aportar a la piel activos para combatir el daño solar.

Todos estos factores ambientales afectan a numerosas facetas de nuestra salud (aparición o no de enfermedades, aparición más temprana o tardía y su grado de importancia) por ello a nuestra forma de envejecer mejor o peor y a nuestro aspecto estético (envejecimiento de la piel, arrugas, manchas…)

Factores metabólicos y estilo de vida

Todo lo que se menciona está interrelacionado, el cuerpo no es un sistema estanco, sino que los factores que ahora clasifico van ligados entre sí.

Hormonas-estrés

El estrés, la ansiedad, la depresión modifican nuestra epigenética.
La forma de enfocar la vida, la felicidad, el estrés, las relaciones sociales, hablar, amar… producen modificaciones hormonales que a largo plazo actúan a muchos niveles.

Escribí un kilométrico post, muy muy completo sobre cómo combatir el estrés y la ansiedad. Os lo recomiendo para conocer todos los posibles mecanismos para luchar contra esta epidemia de nuestra época. Es un poco largo para ser concienzudo y creo que merece la pena.

También existen contaminantes que se conocen como disruptores endocrinos que modifican los niveles hormonales (algunos son los anteriormente mencionados y otros más como: Plaguicidas, bifenilos policlorados (PCB), dioxinas, ftalatos, bisfenol A, alquilfenoles y metales pesados).

Estas alteraciones hormonales también provocan cambios en el epigenoma.

Se ha estudiado y demostrado la importancia enorme que tiene el estrés en el embarazo, de modo que debemos de poner especial interés y cuidado en que se desarrolle con la menor tensión emocional posible, porque algunos cambios epigenéticos provocados por el estrés en el feto y la placenta persisten para toda la vida del nuevo ser.

Inflamación

La inflamación es un mecanismo de defensa del organismo, pero la exposición continuada a elementos proinflamatorios y el nivel hormonal inadecuado conducen a unos niveles de inflamación crónicos que están relacionados con cambios epigenéticos, por lo que promover la desinflamación y mejorar el estado inflamatorio del organismo mejora la epigenética, la salud en general y la calidad de vida.

El exceso de tejido adiposo promueve la liberación de mediadores proinflamatorios, la disminución en la masa adiposa y un correcto nivel de vitamina D disminuyen el estado inflamatorio. ¡Fuera michelines!

Algunos alimentos con capacidad antiinflamatoria son: La Cúrcuma, el jengibre, los pescados y frutos secos por su contenido en omega 3, el cacao, el aceite de oliva, la cebolla, piña, ajo…

El exceso de carne roja promueve la inflamación, deberíamos reducir su consumo a una vez a la semana o menos incluso. No hablo de suprimir estas carnes que aportan muchas proteínas y vitaminas, pero siempre que sepamos tomarlas en su justa medida.

El azúcar es nocivo, lo tomamos en numerosos productos enmascarado y en cantidades muy altas, está relacionado con el incremento de sustancias proinflamatorias y eleva obviamente el nivel de azúcar en sangre (hiperglucemia) que tiene otras consecuencias que relato un poco más abajo.

Mantener una correcta flora intestinal previene y favorece la lucha contra la inflamación.

Oxidación

El estrés oxidativo también está relacionado con cambios epigenéticos y enfermedades. La oxidación de las células es uno de los mecanismos de envejecimiento, la oxidación disminuye el rendimiento de todos los mecanismos celulares.

Estamos expuestos a numerosos factores que incrementan la oxidación y comemos menos antioxidantes de los que debiéramos (en líneas generales) por lo que nuestro cuerpo suele estar en un balance complicado o directamente deficitario para luchar contra los mecanismos oxidativos.

Nuestro organismo produce antioxidantes pero también los necesita de la dieta (vitaminas C, E y A) y diferentes compuestos vegetales que actúan como antioxidantes (por ejemplo los polifenoles).

Por una parte debemos intentar rebajar la exposición a los mecanismos oxidantes >>(tabaco, sol, contaminantes ambientales, estrés, ejercicio intenso, etc.) Y por otro lado debemos mantener una dieta que cubra nuestras necesidades de antioxidantes ( que pueden variar según nuestra exposición a factores agresivos).

Es importante saber que tampoco es positivo un exceso de antioxidantes porque pueden llegar a producir un fenómeno contrario, es decir el exceso de antioxidantes puede disminuir la capacidad antioxidante del organismo. (me refiero a atiborrarse durante meses de antioxidantes). Por ello es positivo establecer una pauta con un experto.

Resumo: si haces mucho deporte, vives en una gran ciudad, no tomas muchos alimentos frescos: Debes tomar más antioxidantes y puede ser positivo un suplemento (no crónico). Pero… si incrementas tu ingesta de fruta, verdura y alimentos frescos y a la vez reduces tu exposición ambiental a oxidantes, no los necesitas. En todo caso no debes tomarlos de manera continuada, ni en altas dósis, ni siempre el mismo.


Intento evitar las explicaciones más técnicas sólo decir que la inflamación y la oxidación conducen a la expresión celular de sustancias que pueden facilitar la aparición de enfermedades crónicas y diferentes tipos de cáncer.

Microbiota

Tu flora intestinal es importantísima, cada vez se conoce que es aún más importante de lo que se creía meses atrás. También su alteración puede conllevar cambios en tu epigenoma.

Una dieta rica en verduras, frutas y otras fuentes de fibra como los cereales integrales y legumbres contribuyen a mantener la flora intestinal correcta. Y siempre que hay una alteración (tabaco, alcohol, viajes, estrés, infecciones, medicamentos…) puedes contribuir a reponerla más rápidamente con un probiótico.

La flora intestinal mejora la inmunidad, disminuye la inflamación y está relacionada con un mejor equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de obesidad y seguramente hay más factores beneficiosos sobre nuestra epigenética.

Infecciones

Determinadas infecciones pueden llegar a causar un cambio epigenético, principalmente en la infancia, cambios que pueden hacer más frecuentes determinados tipos de cáncer. Hoy podemos y debemos luchar eficazmente contra las infecciones que supongan un problema de salud, tanto con su prevención por medio de las vacunas y unos hábitos sanitarios adecuados como con su curación con antibióticos, antivirales, antifúngicos, etc.

Hiperglucemia

El exceso de azúcar en sangre crónico o frecuente es negativo para la salud,
se ha demostrado que altera químicamente uno de los mecanismos epigenéticos, además de provocar daños en el páncreas, hígado, corazón, etc.

Este mismo mecanismo epigenético también se altera por la ingesta de etanol, por lo que debemos evitar el consumo frecuente de bebidas alcohólicas.

Como la vida no va de prohibiciones absolutas, ni de eliminar nada rotundamente, procurad el consumo moderado de alcohol.

Algo que los mediterráneos hacíamos mucho mejor que los nórdicos y ahora vamos para atrás.

En todo caso, si bebéis, como vais a eliminar casi toda vuestra capacidad de realizar una función química que se llama metilación (que es fundamental para uno de los mecanismos epigenéticos), pues al menos los siguientes días y ese mismo haced por compensad vuestra capacidad de metilación con alimentos ricos en ácido fólico, metionina,colina, betaína y vitamina B12. Es decir comed un poco más de: verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y cereales integrales. Y restringid ese día el consumo de azúcar.

Alimentación (nutriepigenética)

La alimentación durante el embarazo y la primera edad es muy importante para el desarrollo de una huella epigenética idónea u optimizada. También la del hombre y la mujer en el periodo que rodea la fecundación.

Hace algún tiempo que se busca la “dieta epigenética” y os debo de contar que no se ha encontrado, ni se ha podido probar que se obtenga un cambio drástico a base de tomar mucha cantidad de determinados alimentos que se saben positivos para determinados mecanismos químicos por los que se producen cambios epigenéticos (metilación).

Todo aquel que quiera encontrar una dieta milagrosa errará, olvidaros del concepto “dieta” y pensad en buena alimentación, en buenos hábitos para comer cada día durante mucho tiempo, ¡eso es lo que funciona!

La nutrición es una carrera de fondo, con resultados en la salud a medio largo plazo, nuestro organismo se adapta y lo que hagamos en un breve período no va a provocar cambios significativos, por ello no podemos pensar en efectos facilones y rápidos, pero sí podemos ir descubriendo alimentos que debemos consumir regularmente y concienciarnos de que tienen que estar presentes en las comidas de cada semana. Y que si no hacen una labor multiplicadora, lo que sí puede pasar con bastante seguridad es que si no consumimos determinados alimentos en cantidades adecuadas si que puede perjudicarnos su ausencia (o exceso) a medio-largo plazo.

Un mensaje que lanzo para fijar mejor el concepto es que: la dieta no “cura”, la dieta previene. Una buena dieta nos hará estar mejor por más tiempo, pero los alimentos no son medicamentos y no podemos darles un poder ni un efecto que no poseen. Esto tiene matices, una mejor alimentación puede ayudar a mejorar mucho determinadas enfermedades metabólicas, a medio plazo, pero por favor quedaros con la idea general.

Debemos de controlar las calorías que ingerimos y hacer una dieta acorde a nuestro consumo calórico por la edad, sexo y actividad que realicemos.

Una dieta pobre en proteínas puede llevar a una ganancia de peso, pero no porque se coman más carbohidratos o grasas (al tomar menos proteínas), sino porque la carencia del nivel adecuado de proteínas altera algunos procesos químicos que conducen a favorecer la obesidad, altera el metabolismo de las grasas e hidratos.

Se ha demostrado que la restricción calórica (relativa) es buena, un cierto ayuno favorece la longevidad, mejora nuestra epigenética. Por favor entended bien este concepto: “Ayuno relativo“.

Esto significa que hacer un día a la semana de restricción, comiendo bastante poco o reduciendo bastante 2-3 días a la semana las cantidades de alimentos, es beneficioso para la salud y el envejecimiento con mayor bienestar. Evidentemente sin “compensar” sin comer más el resto de días o en las otras comidas.

Esta restricción calórica, (al igual que el ejercicio moderado y frecuente y el resveratrol), favorecen la producción de unas sustancias denominadas sirtuinas que están relacionadas con la protección del material genético.

Ahora las sirtuinas tienen mala prensa porque siempre, tendemos a simplificar y magnificar el efecto de cualquier descubrimiento, se pusieron de moda y se llegaron a denominar la fuente de la juventud, por supuesto no es tan simple, ni tan fácil, y por la ley del péndulo ahora se menosprecia su trascendencia, pero si colocamos su importancia en su justo lugar y pensamos que favorecer su producción es beneficioso a medio-largo plazo estaremos en el camino del mejor bienestar.

Comed menos, comed “poco” (pero siempre variado) y estaréis más sanos.

Finalmente os contaré los nutrientes y alimentos que parecen ser más beneficiosos para nuestro epigenoma, repito no busquéis efectos milagrosos pero si consumís asíduamente estos productos os harán mucho bien.

Nutrientes molones

Un consumo equilibrado de alimentos nos debería aportar las cantidades adecuadas, teniendo en cuenta la calidad de los alimentos que consumamos y las condiciones de cada momento de nuestra vida.

Ácido fólico: Presente en la levadura de cerveza, remolacha, brócoli, col, espárragos, algas, legumbres, verduras de hojas verdes, aguacate, hígado de bacalao y vísceras en general, frutos secos y cereales integrales…

Vitamina B12: Las principales fuentes nutricionales son: Marisco, pescado, carne, hígado de vacuno, huevos, (en los huevos desciende considerablemente su cantidad tras el tratamiento térmico). Como proviene de la fermentación bacteriana se postula que la bebida Kombucha es una fuente de vitamina B12 pero no se ha probado científicamente si es asimilable y activa para el ser humano. Tampoco se ha demostrado que algunas algas puedan ser consideradas fuentes nutricionales eficaces.

Vitamina B6: Los alimentos más ricos son: Cereales integrales, legumbres, verduras, carne, pescado, huevo, frutos secos, germen de trigo…

Vitamina B2: Es sensible a la luz y a la temperatura, se encuentra presente en la leche, queso, huevos, verduras de hoja verde, legumbres, levadura de cerveza, almendras, pimentón, edamames, sésamo, salvado de trigo…

Magnesio: Alimentos con mayor porcentaje son las verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales, frutos secos, cacao, sésamo, leguminosas, plátano, caracoles, gambas, dátiles, etc.

Un correcto aporte de Zinc, Selenio y Cromo: Tomando frutos secos, pescado,carnes, mariscos, cereales integrales…

Metionina: Las mejores fuentes nutricionales son los lácteos, queso (especialmente), carnes, pescados (los azules más), huevos, sésamo, legumbres, frutos secos, también presente en verduras hortalizas y frutas.

Colina: Abundante en la yema del huevo, vísceras, soja, judías, guisantes, brócoli, lechuga, cacahuetes.

Inositol: Cereales integrales, legumbres, plátanos, cítricos, vegetales de hoja verde…

Trimetilglicina (TMG),(Betaína): Se produce por el organismo en cantidad suficiente, salvo que tengamos una alteración que lo impida.
La betaina regula los niveles de homocisteína, un exceso de ésta es perjudicial, normalmente podemos regular este balance con nuestro metabolismo. Se puede producir un exceso de homocisteína si comemos mucha carne, en general mucha proteína animal. (la palabra clave es “mucha”)

Los cocinados la destruyen por lo que las fuentes nutricionales no suelen ser eficaces (está presente en granos enteros,nueces, semillas, carnes, brócoli). Sólo en muy determinadas ocasiones tiene sentido su suplementación, si se pretende mejorar la metilación, disminuir la homocisteían es más lógico y simple comer menos carne y proteína animal y promover un mayor nivel de ácido fólico y vitaminas B6 y B12. La Dimetilglicina (DMG) no tiene los mismos efectos, aunque en ocasiones erróneamente se postula como un equivalente.

Curcumina: Presente en la cúrcuma y en el curry que la contiene, la mejor absorción de este compuesto se realiza si se ingiere con pimienta.

Garcinol: un componente de la fruta Garcinia indica (kokum butter) una fruta de la familia del mangostán, que crece en la india, donde se emplea en la mezcla de algunos currys, y bebidas.

Ácido anacárdico: Presente en las nueces , se estudia por su interacción en uno de los mecanismos epigenéticos.

Vitaminas antioxidantes:  Vitaminas A, E y C. Como son muy conocidas y os he hablado de ellas más veces, no me extiendo en esta ocasión. A y E las encontráis en el aceite, leche huevos y frutos secos. C en verduras y frutas.

Polifenoles : Son maravillosos, con un alto poder antioxidante, presentes en infinidad de alimentos como : Legumbres (lentejas, judías, guisantes), las catequinas del: té (galato de epigalocatequina con estudios que prueban su eficacia), la yerba mate y el vino son un tipo de antioxidantes polifenólicos.

Los flavonoides de la soja

El resveratrol de los frutos rojos, cacao, remolacha, berenjenas, granadas y uvas negras. Su absorción vía copa de vino es mejor que la de muchas cápsulas. No es un producto milagro pero sí es un potente antioxidante del que falta mucho por conocer.

La quercitina es un flavonol , un antioxidante presente en verduras y frutas y té, donde más en las cebollas. es un antioxidante pero,no se han probado en humanos las propiedades anticancerígenas que se han encontrado en experimentos de laboratorio. Respecto a su capacidad antiinflamatoria, cardio protectora y mejoradora del metabolismo de las grasas igualmente faltan estudios y no es riguroso atribuirle efectos significativos.

Los lignanos y ligninas de los frutos secos, semillas y cereales integrales también son compuestos de naturaleza polifenólica antioxidantes que actúan como fitoestrógenos y por tanto pueden mejorar el perfil hormonal.

Isotiocianatos : como el Sulforafano ( Brócoli, coles de Bruselas, pok choy, berros, kale, repollos…) Un compuesto con enormes propiedades beneficiosas, más abundante en el brócoli.

Protege del daño oxidativo, mejora los procesos de detoxificación e inhibe la producción de compuestos con potencial cancerígeno. Inhibe la alteración de un mecanismo epigenético. (estos beneficios del brócoli también se obtienen por otros componentes como el indol 3 carbinol con efecto antioxidante y detox …simplificando).

¡¡¡¡Hay que comer brócoli semanalmente!!!!

Ácidos grasos omega 3: Que obtenemos del pescado azul, los frutos secos y algunos aceites vegetales. Tienen efectos antiinflamatorios y como reguladores del metabolismo de las grasas. También promueven cambios epigenéticos en las neuronas que nos defienden frente a enfermedades neurodegenerativas y mejoran la memoria y la capacidad de aprendizaje. Hay evidencias científicas que demuestran que su ingesta regular puede reducir la obesidad mediante modificaciones de algunos marcadores epigenéticos. Especialmente son importantes en el embarazo y primeros años de vida. Debemos de tenerlos muy presentes en nuestra dieta porque se estima que la mayoría de la población no alcanza los niveles adecuados.

Epigenética y cosmética

Existen determinados ingredientes cosméticos que pueden ayudarnos a nivel local a mejorar la calidad de nuestra piel y prevenir su envejecimiento mediante la activación de mecanismos epigenéticos y la prevención de los factores que pueden condicionar daños en el epigenoma.

la cosmética busca mejorar y mantener la belleza y el aspecto con el paso del tiempo y la perspectiva epigenética abre nuevos caminos para alcanzar los objetivos deseados.

La radiación solar es el factor más importante que debemos de controlar, por tanto el empleo de protectores solares, sombreros y productos que reparen y prevengan del daño de las radiaciones, (especialmente las UV, pero también el resto), nos conducirá a evitar el deterioro de la piel, a que no se apaguen interruptores epigenéticos que reducen la “calidad” de la piel o que lo hagan más tarde.

Además se están descubriendo activos que pueden activar o desactivar diferentes mecanismos epigenéticos y mejorar la producción de diferentes estructuras, mecanismos y defensas de la piel para que mantengamos un mejor aspecto por más años.

Estos activos aún son pocos, pero ya los hay que cuentan con estudios de eficacia. Por supuesto los antioxidantes juegan un papel muy importante en la defensa celular y en todos los mecanismos de renovación y mantenimiento celular.


Para ser eficaces, estos componentes deben de poder penetrar hacia las capas profundas de la piel (donde se generan las células de la nueva piel), para actuar en su génesis y crecimiento, porque las capas más externas contienen células ya evolucionadas, en las que no van a poder realizar su misión.

Espero que os haya gustado

¡Hasta pronto!


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