Belleza

Consejos para lucir Pelazo (V) Manejo del cabello

¡Hola! Bienvenid@s

Hoy os hablaré sobre las técnicas básicas de manejo del cabello.

Nada complejo, pero sí muy importante, porque las sencillas rutinas diarias mal realizadas, pueden cambiar drásticamente la calidad y belleza de vuestra melena.

Autoconocimiento capilar

Existen diferentes tipos de cabello y de cuero cabelludo, cada una de estas morfologías conlleva unas características que determinan los cuidados adecuados.

Tú sabes si tu pelo es liso o rizado, pero además debes de saber perfectamente qué cuidados adyacentes implica y quizás lo que no tengas claro es si tu cuero cabelludo es graso, seco, sensible, etc.

Es imprescindible que realices una rutina de cuidados capilares adaptada a tu tipo de pelo, no se trata de que gastes mucho, sino de que uses los productos idóneos.

Realízate un análisis del tipo de cabello y de cuero cabelludo para optimizar tu rutina de higiene y cuidado.

Pregunta en tu peluquería y en tu farmacia, son análisis gratuitos, bastante rápidos y simples, pero te proporcionan un conocimiento importante y sería muy recomendable tener más de una opinión y contrastar lo que presupones.

Yo he realizado estos análisis y me he encontrado numerosos casos de desconocimiento o creencias erróneas sobre la morfología capilar.

Y , a partir de este dato, se derivaban alteraciones y problemas capilares debidos a no utilizar productos acordes a las necesidades particulares de cada cual.

Respecto al coste de los tratamientos te recomiendo que inviertas unos minutos en elegir productos de calidad. Analiza la composición y especificaciones. No siempre lo más caro es lo mejor ni lo idóneo para cada caso.

Hoy día existen productos de muy buena relación calidad-precio, asequibles para todos los perfiles de clientes y ten presente que los productos para arreglar un mal estado de tu cabello o cuero cabelludo son más caros por lo que sale a cuenta realizar un buen mantenimiento. El “más vale prevenir” es real 100%

Para elegir tu gama de productos capilares hazte un esquema simple respondiendo a estas cuestiones:

¿cómo tengo el cabello? (largo, corto, seco, graso, liso, rizado)

¿cómo es mi cuero cabelludo? (o … ¿cómo está en este momento?)

Cuáles son mis preocupaciones:

  • Brillo
  • Volumen
  • Encrespamiento
  • Sequedad
  • Grasa
  • Apelmazamiento
  • Alisado
  • Ondulado
  • Irritación
  • Fragilidad
  • Caída

Según las respuestas, (que pueden ser varias), tenemos que diseñar una rutina de limpieza, actuación y tratamiento. Y debemos preguntarnos si los productos que usamos actualmente son adecuados y qué resultado nos están produciendo.

También es muy importante aplicar bien los tratamientos en forma y cantidad, miremos la etiqueta o preguntemos su modo de empleo. Más frecuentemente de lo que podéis imaginar los productos no funcionan por un mal uso. No por ellos en sí.

El próximo post tratará sobre los diferentes productos capilares, ahora os comento el correcto manejo diario del cabello.

Limpieza

La piel contiene agentes que se deben eliminar como el  sudor, excreciones de las glándulas de la piel, polución, suciedad y las células muertas que se descaman y desprenden. El cabello, tiene porosidad y capacidad de absorber suciedad del ambiente  por lo que hay que lavarlo, igual que el cuero cabelludo.

Un mito erróneo es pensar que lavar el cabello a diario debilita el cabello, esto NO es cierto.

Lo que puede debilitar es un champú malo o un mal secado, pero no el hecho del lavado frecuente.

Dependiendo del tipo de cabello que tengamos necesitaremos  mayor o menor frecuencia de lavado, uno mismo debe regularse, pero siempre sabiendo que el cabello necesita más de un lavado semanal porque acumulamos elementos que debemos retirar periódicamente.

El cabello y la piel contienen una capa hidrolipídica de defensa, es la última barrera, un ecosistema en el que conviven grasas producidas por nuestras glándulas sebáceas, agua, bacterias, hongos y diferentes sustancias químicas generadas por esa flora benigna que vive en este hábitat o por  secreciones de nuestra piel. 

Este ecosistema que nos recubre es muy importante para el mantenimiento de una piel y un cabello sano, sin agresiones  del entorno y  sin alteraciones.

La limpieza adecuada debe de proporcionar un compromiso entre el aseo y la menor agresión posible hacia nuestro manto hidrolipídico y hacia  la piel.

El  champú debe ser suave y para uso diario salvo que busquemos algunos beneficios adicionales.

El pH es el grado de acidez o alcalinidad químico. Los champús suelen tener un pH algo más alto al de los geles de baño, básicamente para no irritar los ojos, porque en realidad el pH del cuero cabelludo es similar al del resto de la piel (5,5), aunque el pH del champú debe seguir siendo ligeramente ácido para que no agreda la estructura de la piel y el cabello.

Un champú es diferente a un gel de ducha no solo en esto, mientras que en el cuerpo el objetivo es higienizar la piel, en la cabeza lavamos el pelo y el cuero cabelludo, son productos más suaves,  contienen ingredientes para cuidar el cabello. 

De vez en cuando vuelve la idea/moda de lavar el cabello con pastillas de jabón, lo que es un error.

Los jabones tienen un pH alcalino de 7 a 10 que desestabilizaría y agrediría tu cabellera  por lo que no deberían de emplearse, (salvo que sea un jabón formulado especialmente para un uso concreto).

Es diferente un champú sólido, eso es otro tipo de producto que es adecuado (porque no es un jabón), su composición es como la de un champú, su pH también.  Diferencia ambos, lee las etiquetas y no te equivoques.

lavado del pelo

Lavado

En cuanto a la técnica en sí, se recomienda:

Si tienes el pelo largo o media melena comienza con un suave y breve cepillado del cabello, puede ser con un peine de púas grandes. Así estimulamos  la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, desprendemos restos de productos de acabado del cabello y producimos una ligera exfoliación del cuero cabelludo (a la vez que evitamos enredos). Se debe de hacer con un peine que no agreda en demasía el cuero cabelludo.

A continuación humedece con agua templada (ni fría, ni caliente), favoreceremos que se abran los poros y la cutícula y se estimula la circulación sanguínea.

Una vez aplicado el champú se debe masajear el cuero cabelludo (otro gesto que mejora el flujo sanguíneo y por tanto el aporte de nutrientes a los folículos pilosos) lo haremos suavemente, en movimientos circulares, utilizando los dedos, nunca las uñas  y recorriendo todas las zonas, sin olvidar laterales y nuca.

Hay que hacer el esfuerzo por dejar actuar el champú un tiempo mínimo, enjabona mientras tu cuerpo, canta un poco… o reflexiona sobre tu día, pero; ¡¡¡¡Aguanta!!!!

A continuación aclara con agua templada, si tienes una cabellera densa y abundante has de ser concienzud@  para no dejar restos de champú, que van a restar brillo y volumen y pueden producir irritación.

Para mantener el brillo natural del pelo no debemos emplear agua demasiado caliente porque retira en exceso la capa hidrolipídica natural de tu pelo.

El agua muy caliente no es aconsejable tampoco porque eliminará en gran medida el manto graso natural, causando perdida de brillo (dilata las escamas de la cutícula y las abre),  parte del brillo del cabello se debe a la reflexión de la luz que proporciona esa capa lipídica y la posición plana de la cutícula.  Además puede estimular las glándulas pilosebáceas provocando un efecto rebote, una mayor producción de grasa.

En general no deberíais lavar el cabello con agua fría en verano y muy caliente en invierno, ambos extremos son contraproducentes. El agua fría no retira eficazmente la grasa y como he explicado la caliente lo hace en exceso.

Secado suave igual a pelazo

Secado

La aplicación diaria de calor intenso en el cabello no es el camino correcto hacia el pelazo.

A pesar de la resistencia al calor de la fibra capilar, una exposición diaria o muy frecuente a altas temperaturas estropea el cabello, daña la cutícula, desciende en demasía la hidratación y perjudica al color, por ello se debe de emplear a ser posible un difusor en el secador y posicionar el regulador en una temperatura media, incluso baja.

Por tanto, secad naturalmente si podeis, aunque si el pelo es largo o denso tampoco es aconsejable dejar el pelo mojado por horas  porque perjudica tanto al cabello como al cuero cabelludo.

Es conveniente eliminar la cantidad mayor de agua con la toalla, pero sin frotar enérgicamente el cabello. Recordemos de post anteriores que el cabello mojado es más frágil, por lo que una manipulación agresiva lo va a estropear.

También podemos dejar el pelo envuelto en la toalla (a ser posible suave y de buena calidad que evite un rozamiento agresivo) durante un periodo de 10 a 30 minutos máximo. Más tiempo no es aconsejable porque mantendríamos la humedad en lugar de retirarla.

El secador se debe manejar a unos 15-20 cm del pelo y si nos situamos con la cabeza hacia abajo, secando de abajo hacia arriba se obtendrá más volumen.

Secar a temperatura media baja, ya soy consciente de que prolonga bastante el tiempo que dedicamos a secar el pelo, especialmente en cabellos largos, pero si queréis tener pelazo por mucho tiempo, es lo correcto.

Ahora existen mejores secadores que regulan con precisión la temperatura, que producen menor efecto encrespamiento, etc.

Como vas a usar un secador durante años, emplea uno bueno para mimar tu cabello.

Si tienes mucho pelo, o necesitas secar rápido, es inevitable subir la temperatura pero procura que sea una práctica puntual y con la temperatura media-media alta,en lugar de alta.

En estos casos podemos emplear un protector térmico, (un producto de obligado empleo si utilizas una plancha para el pelo). Generalmente se presentan en forma de spray, sus componentes envuelven el cabello protegiéndolo del exceso de temperatura. Los hay con siliconas (poco recomendables) y con ingredientes más naturales o menos lesivos.

Las planchas de alisado tienen que usarse puntualmente porque dañan el cabello considerablemente. El efecto “pelo frito” no te favorecerá con seguridad.

Busca la belleza en tu estructura capilar, si quieres alisar muchas veces un cabello que no es liso terminarás con un pelo muy deteriorado.

Un tratamiento anticaída nunca debería de aplicarse antes de secar el pelo, el calor hará que se estropee el producto y no funcione.

Por ultimo, no te vayas a dormir con el cabello empapado, pasar muchas horas con una alta humedad en el pelo lo va a debilitar considerablemente, favorece la proliferación de hongos, el aumento de la secreción grasa y en general desestabiliza el equilibrio del cuero cabelludo.

Peinado

Si queremos mantener un pelazo invirtamos en un buen cepillo -o cepillos- según lo que queramos hacer con el cabello y que si se estropea lo recambiemos para no agredir al cuero cabelludo.

También es importante la técnica, el cepillado agresivo día tras día altera el cuero cabelludo y puede causar caída capilar.

Limpia tus elementos de peinado al menos una vez al mes, porque la suciedad que contienen puede ser fuente de infecciones y resíduos que vuelven a depositarse sobre el cuero cabelludo.

Es conveniente peinar el cabello por la mañana y por la noche, el peinado nocturno ayuda a eliminar la suciedad a la que se ha expuesto durante la jornada y los restos de productos de fijación.

Por la noche es idóneo un cepillo de pelo natural, que es más suave

Para cabellos largos conviene usar un cepillo de fibra natural o desenredante, sin dar tirones en los posibles nudos, separando en porciones y empezando desde la punta.

Los acondicionadores y mascarillas, así como algunos champús contienen elementos que facilitan el peinado y también existen productos específicos para facilitar que no se enrede el cabello. También existen productos de acabado que mejoran el aspecto del cabello sobre los que hablaré en el próximo post.

Los dedos son un gran  cepillo y si  tienes que seleccionar uno, preferiblemente que sea de un  material natural, porque algunas púas pueden dañar el cuero cabelludo y el pelo

El cabello mojado, es más frágil, más susceptible a la rotura, por lo que su peinado debe ser el de mayor cuidado, las trenzas y colas muy apretadas terminan dañando al pelo, deben de ser peinados puntuales o ser conscientes y reducir la fuerza de tensión que aplicamos.

Gracias por leerme y hasta pronto

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